28/3/12

ONCE


Retrospectiva y 1 apostilla


2012-03-20
“-No recuerdo. Era un nombre corto: Jaime, Soilo o Efraín...Me lo recomendó una amiga como el mejor exterminador y sin condiciones accedí a su procedimiento de llevar a cabo varias visitas a mi domicilio a fin de no convivir más con esa desmedida plaga de cucarachas que tomaban sombra en mis sartenes.
Vaciando las alacenas vi la incrustación en su brazo. La respuesta a mi estupor fue dolorosa. Jaime, Soilo o Efraín era un sobreviviente de Auschwitz. El era entonces solo un niño.”

2012-03-22
Me levanto en uno de esos días en que mi imaginación ha premeditado jugarme una mala pasada.
Recurro a la web.
Envío el siguiente email a quién me habló de Jaime, Soilo o Efraín:
Me levanté y me acordé de lo que me contaste. ¿No habrá sido que el fumigador que sobrevivió a Auswich tenía como procedimiento hacer varias visitas a domicilio a fin de que las cucarachas desistan de alojar la vivienda?
Imagino el siguiente diálogo:
-Todo bien. Nadie con mayor experiencia que yo respecto de que es un exterminio. Tengo fama de ser el mejor exterminador. He sobrevivido a Auswich.
-Nosotras hemos sobrevivido a la genealogía del planeta y de los humanos.
-Ello me merece el mayor de los respetos. Nos iguala ser sobrevivientes. Mi veneno es solo un placebo para los propietarios. Pueden habitar el departamento contiguo donde hace rato ha caducado la garantía de mis servicios.
-Algunos humanos deberían sentir de si mismos la más absoluta repulsión al mirarse en el espejo.
-Es verdad.


2012-03-23
Me avergüenza mi ignorancia de haber escrito Auswich.
Recurro a la web.
www.rincóndelvago.com.ar . AUSCHWITZ: “Allí toda crueldad e infamia, toda bestialidad y aberración, toda atrocidad todos los horrores se habían dado cita para transformar el lugar en un verdadero infierno. Continuas muertes por enfermedades y por inanición, frío, fatigas agotadoras, escorbuto, disentería, traumas e infecciones. El pelotón de fusilamiento acribillaba a docenas a la vez contra un paredón forrado de caucho, para atenuar el ruido del disparo. En la plaza de armas, cinco personas subían a la banqueta. El verdugo les colocaba el lazo al cuello. Con una patada a la banqueta quedaban las víctimas suspendidas. Auschwitz se había hecho famoso por la instalación de la primera cámara de gas, la cual comenzó a operar el día 15 de Agosto de 1940. Lo que más se temía no eran las balas, ni las horcas, ni las cámaras de gas, sino los sótanos de la muerte, o Bunkers, por la lenta agonía, y el martirio enloquecedor del hambre y de la sed.”
Recurro a la web.
Busco en internet al fumigador o algo sobre él y escribo en google "fumigad" y no llego a completar la palabra que una de las opciones principales que aparecen es "fumigadora alemana". mmmm. Mi sensibilidad, mi esquizo, mi melancolía se escaran al instante cuando veo que la realidad supera cualquier tipo de parodia.


2002-06-25
Darío vuelve a su casa en el humide barrio La Fe, partido de Lanús. Ha decidido pasar por la blockera donde trabaja para tomar unos mates con sus compañeros del MTD donde milita.
El país arde. El cuarto presidente en los últimos seis meses se vanagloria de tener el poder de solucionar la inseguridad en seis meses. ¿Ejemplo? Sobre los menores delincuentes: “Los menores asesinos no pueden estar un día en la calle. Deben ser tratados en los cuarteles militares por sociólogos y psicólogos. Esto no es solamente un tema del Gobierno nacional, pero debe haber un plan hacia el futuro. Y acá nadie sabe nada, porque es un país desordenado…”
Es hora pico. Darío sube al tren en Constitución que de tan lleno parece han subido antes a la formación 30.000 personas. Acomodándose en un extremo del vagón la presión de la multitud le hace sentir como el pasamanos donde se apoya está a punto de perforarle la espalda. Inmovilizado procura hacerse espacio mental. Gira la cabeza y le hace un chiste a quién está a su lado:
-¿Este va a Auschwitz?
La mirada del hombre transluce su terrible cansancio y agobio. Le responde:
-No, a Glew…

APOSTILLA
2012-03-24
Voy rumbo al trabajo. Camino por la peatonal Florida que el Gobierno de la ciudad se ha encargado de despoblar de tenderos y ha sembrado  con canteritos llenos de arbustos, policías, cámaras de seguridad y ñoquis civiles vestidos de verde protectores de espacio público. Un hombre camina lentamente al ritmo del peso que lleva bajo el brazo. Con voz no muy alta pregona:
-Espejos, baratitos los espejos. Espejos… 

Silvia Jacobi



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