5/7/12

Salud y Cárceles


Crónica sanitaria en la “ciudad de desamparados y desprotegidos”



El Sida y otras enfermedades constituyen un problema en prisión por el peligro de contagio, sumado a la escasa atención medica los perjuicios, la inoperancia de los empleados médicos y también del servicio penitenciario, sin instrucción adecuada para la tarea que deben desarrollar y  que redundan como parte del encierro y la lejanía de los seres queridos…


Un enfermo relativamente puede agravar su salud por el solo hecho de perder su libertad.  Dentro de las cárceles, la miseria, el hambre, las enfermedades secundarias, la falta de recursos de las instituciones penitenciarias, nos hacen por sobre todas las cosas personas marginadas de la sociedad. No puede seguir ocultándose ni ignorándose la existencia del padecimiento que exigiría un tratamiento sanitario especializado u hospitalario,  desde gripes hasta el VIH /SIDA pasando por enfermedades dermatológicas, pulmonares, meningitis, hepáticas, cerebrales, etc.…

Sin embargo somos testigos directos -por nuestras respectivas necesidades dentro del aparato jurisdiccional – de los oídos sordos de las autoridades a las muertes en condiciones lamentables, de muchas personas cuya condena inicial no era pena corporal (agonía permanente que finalmente adelanta o provoca su muerte).





La herida de muerte que ello causa en el normal desarrollo de la vida extramuros del exconvicto y su familia y sus amigos es indiscutible y  coloca en el medio familiar del enfermo “en vías de resocialización” ¿? un grave problema adicional y su estigmacion posterior.

Familiares y allegados mas cercanos, se ven obligados a insistir por abogados, juzgados etc.… para que les brinden a sus familiares un seguimiento medico asistencial mínimo e indispensable y se les suministre los medicamentos aconsejados en forma previa.

Estos reclamos de familiares y amigos, luego de la salida en libertad del ser querido, se trasladan y multiplican por ante diversos organismos de asistencia social, lo cual magnifica el perjuicio carcelario  a limites indefinidos-.

Finalmente, al peligro de contraer sida de los internos sanos, se agrega un condimento satánico el que esta representado por la posibilidad cierta y probable que los portadores asintomáticos del virus (incluso aquellos no individualizados) en las actuales condiciones de una unidad  carcelaria tipo, contraigan alguna enfermedad que agrave sus condiciones de encierro, temporal o indefinidamente, o tal vez lo lleve a la muerte.

Un preso portador del virus mencionado, procesado en una causa  de largo tiempo de enjuiciamiento o un condenado  de mediano plazo, sin temor a ser alarmistas, debe avizorar una salida de la cárcel sin menoscabo físico, solo como una proeza heroica, una ayuda divina o un toque de fortuna (según sus creencias) . Sin dudas la infrestrutura carcelaria, el bajo presupuesto (y el despilfarro de lo poco que hay) sumado a la pobre contención de salud con que cuentan los presos, conllevan a hacer ese llamado de atención.




Otra vez la familia , un grupo de amigos, una pareja, un grupo laboral o social afectados indirectamente por el caos carcelario actual, al  ser coaccionados a penar por la enfermedad maltratada del ser querido en prisión, haciéndoles padecer una  angustia equiparable solo a la de quien debe padecer la condena a muerte de un ser querido, cuando en realidad esta pena ha sido erradicada definitivamente de nuestro ordenamiento jurídico.

Creemos que urge tomar medidas en materia de prevención y tratamiento especializado de enfermedades. La actual realidad del instituto penitenciario impone pugnar por el inmediato cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y disponer la inmediata excarcelación de las personas enfermas de VIH/SIDA u otras enfermedades terminales recluidas en las prisiones, sin perjuicio de que sobre las mismas se determinen otras medidas cautelarees cuando ellas fueran necesarias.

Deben formularse programas socio – sanitarios de apoyo a las salidas para estas personas (pisos de acogidas, programas de seguimientos y apoyo psicosocial, programas de información y capacitación para el  cuidado de estos enfermos dirigidos a sus familiares, etc.).

Debemos concientizarnos que ninguna medida es eficiente por sí sola, y que -desde nuestro lugar de presos- debemos aprovechar el tiempo de encarcelamiento para -entre otras cosas- generar la difusión de programas de educación para la salud e higiene en cárceles.



Daniel Apaza (U.31)



5 comentarios:

  1. silvia jacobi5/7/12 23:52

    Hola Daniel.Mucho pienso como vos como crear posibilidades concretas de existencia dentro o fuera del encierro. No puedo evitar pensar que el peor cerrojo es el mental.Valoro y apoyo con mis fortalezas y defectos el proyecto de generar conciencia, pero no cononciencia excolmulgada por la culpa o la ignarancia(que para mi no es disculpa) sino conciencia en tanto ser capaces de pensar, de hacerse cargo cada cual de actos y palabras (derecho soterrado), de que haya responsables para tanta desidia.Y valoro tu NO anónimato que es para mi un preambulo inconstituyente. Cariños y nos veremos. Silvia

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    1. walter daniel apaza7/9/12 12:36

      bueno, nada tengo que perder , en verdad y con respecto a mi no anonimato , si bien lo que propongo que desde este contexto de encierro puedan ver la realidad de lo que se vive dia a dia simplemente de poder llevar a todos un mensaje que muchos no lo saben , vivir con el vih dentro de las carceles no es facil la vulnerabilidad hace mas aun a un enfermo vivir en consecuencias que solo internamente uno lo sabe, ese enfermo ,pero bien esto es de trabajar y no decir, invito que desde su mas minimo proceder nos acompañen para una lucha (una resistencia) que nos permita salir adelante con nuestra enfermedad nuestra salud con todo lo que padecemos, decir, es basta¡¡¡ hacer es bueno ,objetivo , positivo ,real, por eso digo gracias silvia por plasmar tu punto de vista gracias no es pedirte, simplemente apoyar tu razonabilidad bueno sin mas .... saludos atte walter daniel apaza, estudiante de ciencias juridicas y sociales ,"unlp" /// mi mail, walter@joseane.zzn.com

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  2. Javiera Sanhueza8/7/12 9:07

    Goffman en "Internados" nos habla sobre la necesidad de establecer una reeducación del "normal".
    El estigma que sufren los convictos y exconvictos nace en la sociedad que los desconoce y que se ha formado una definición errada a partir de prejuicios. De allí, que no quieran hacerse cargo de los "problemas" que surgen y puedan surgir.
    Creo que más allá de impulsar con premura los necesarios programas socio-sanitarios indicados en el post, vale la pena también generar esfuerzos por romper los muros y ponernos todos frente a frente y así “… llevar a cabo una reeducación del normal, mostrándole, punto por punto, con calma y suavidad, que, a pesar de las apariencias, debajo del estigmatizado, subyace un ser humano cabal.” (Goffman, 2006, p. 138).

    Excelente post. Un abrazo. Javiera.

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  3. walter daniel apaza7/9/12 13:04

    Javiera, te agradezco los conceptos vertidos, son verdaderos, pero desde el extravio del camino correcto por parte de la sociedad, inversión de roles y poderes, es que el Estado no se ocupa del rol que debe cumplir, no haciendose cargo de los abandonados en éste "submundo", y en tantos otros paralelos a éste en los cuales la sociedad actualmente se encuentra disgregada. Yo que me hago cargo de lo mio,eso por mi parte y ahora la cuestion es preguntarse ¿quien se hace cargo de la problematica socio carcelaria?. Debido a que el Estado no ha ocupado su rol, el Juez (delegado en representación del Estado) quien debe velar por nuestra integridad, nuestra progresividad y el cumplimiento de nuestras penas para reeducarnos.- Comprendiendose de acuerdo a los pactos internacionales a quienes nuestra nación se ha suscripto que la pena no puede trascender la persona del detenido y trasladarse a su familia, por eso digo que llevar a una familia de una persona detenida con un cartelito estigmatizando un antecedente y creando un prejuicio en su contra, discriminandolos abiertamente, caved alguna duda que éste proceder es una violación a los derechos de éstas personas y en especial de los niños.-gracias por plasmar tu punto de vista... walter daniel apaza,estudiante de ciencias juridicas y sociales, UNLP /// mi mail, walter@joseane.zzn.com

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  4. walter daniel apaza7/9/12 13:13

    les comento que el dia apartir del 1º al 5 de (por el mismo 1º) diciembre se realizara en conjunto con mis compañeros universitario en la unidad 31 de florencio varela, una conmemoracion por el dia mudial de la lucha contra el sida quienes deseen participar le estare agracecido, mi mail// walter@joseane.zzn.com

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