8/8/12

Funerarias Argentinas



Un nuevo testimonio, desde la Unidad N° 31 de Florencio Varela



Hace unos breves instantes mis compañeros me han pedido que escriba un articulo sobre las “Funerarias Argentinas”. Lo primero que se me vino a la mente es comparar en forma irónica este concepto con la denominada “tumba”, o como todo el mundo las conoce: “las cárceles”. Un submundo al que lamentablemente en la actualidad pertenezco. (pensar que años atrás yo era uno de los que pensaban que todos los delincuentes se encuentran acá, paradojas de la vida, ahora yo soy uno más).

Lamentablemente nuestra sociedad se encuentra muy desquebrajada y con pérdida de valores y de la noción real de lo que sucede. "Ellos" ajenos a la realidad prosiguen con sus trabajos, ocupados sobre todo por sobrevivir. El Estado argentino actual, a "nosotros" nos tiene condenados a la “muerte en vida” o sea olvidados en la “tumba” y a "ellos" los tienen presos de sus necesidades de poder y a través de la política los utilizan a sus antojos.

Todo ciudadano puede ser victima del Estado. Éste en vez de protegerlos se convierte en victimario de sus súbditos. El poder político sólo sabe saciar sus ansias de supremacía, apoyados por el poder económico. Es muy fácil advertir como los denominados “perejiles” terminan en la cárcel, y los tipos con llegada al poder la evitan por mas que tengan todo en contra.




La triste realidad es que en la Argentina actual no sólo existen las funerarias comunes de cualquier barrio y/o localidad donde velamos a nuestros seres queridos, sino que también está la cárcel, donde se confina a las personas al abandono y olvido judicial y político, al abandono de su propia familia.

En la cárcel una persona en vez de "rehabilitarse" lo único que hace es estancarse dentro de un sistema punitivo que no sirve. No obstante, los presos debemos luchar contra este sistema aunque sea en forma aislada, pues hemos comprobado en carne propia que todo esto así como está no puede continuar.

El problema nace en el poder político. De eso no hay dudas. Este es el que conduce el país y toma las decisiones sobre el rumbo que se debe seguir; pero por décadas y más décadas solo se preocuparon (sean del partido que sean) en llenar sus bolsillos. Desde los comienzos de la historia de nuestro país se ha visto en su largo camino de dos siglos que uno de los más importantes propósitos de los políticos es "ocultar la realidad". Sólo les importa que la población se mantenga lo más ignorante posible.

El porqué de esto es sencillo. Al Estado no le conviene un pueblo instruido y que sepa lo que tiene que hacer. Dijo alguna vez un militar -reconocido estratega de su época- a quienes sus propios compatriotas temían (y lo hizo al momento de inaugurar una biblioteca): “la opinión del pueblo tiene mas fuerzas que las bayonetas de mi ejercito”. Ese militar no fue otro que el General San Martín. Han pasado casi 200 años de aquellas palabras.

Nosotros los argentinos no hemos tomado conciencia de lo que nos corresponde. Así que por indolencia, falta de interés o como quieran llamarlo, permitimos que un puñado de personas que se denominan políticos manejen a su antojo nuestras vidas.-




La mayoría de los ciudadanos piensan que el mejor lugar donde pueden estar los presos es la cárcel. Y esto, señores, es una farsa. Aquí no se aprende nada, salvo casos aislados. La cárcel no sirve para nada, solo para resentir el alma.

Una persona que ha sido detenida se encuentra -como lo expresé- condenada a una “muerte en vida”.

La vida continúa afuera de los muros, aquí se detiene, no se permite avanzar. Seria necesario buscar políticas adecuadas y no solo represivas para cambiar ésta situación, porque una persona que ha sido “un preso” se ve condenado a la condena no solo judicial, sino también social.

Uno cuando sale de aquí se ve imposibilitado de conseguir empleo, todo por el “bendito” certificado de antecedentes penales. Si a una persona se le imposibilita poder ganarse el sustento en forma digna, se lo está discriminando y colocando en una situación en la cual -practicamente- te obligan a volver a delinquir.

La sociedad debe cambiar en su conjunto. Es una utopía que las cárceles desaparezcan de un momento a otro. Aún no estamos preparados para ello como sociedad, pero trabajando y buscando aplicar las políticas correctas, transformar la sociedad, que existan igualdad de condiciones para acceder a un trabajo digno y a una educación adecuada, a tener derecho de ser propietario de su casa, sin que hagan falta los políticos que compren nuestros votos por una vivienda, un plan social, o un “choripan”.

Cuando el pueblo todo, comprenda que el mayor de los males son nuestros políticos, que lo único que desean es llenarse los bolsillos, como lo han hecho sus predecesores y seguramente lo harán sus hijos, porque no es difícil darse cuenta que es un “negocio familiar", quizás esto vaya mejor.



Hasta que los argentinos digamos basta, no se producirá un cambio. Nos mienten, nos roban, nos condenan a nosotros que estamos tras los muros y a uds., los que están presos de sus ambiciones de poder y no dudan en mandarlos al matadero, en vez de buscar soluciones idóneas para paliar la angustiosa situación de nuestro país.
Pasaron 202 años desde la revolución de Mayo y aún estamos esperando por la libertad y la igualdad. No se puede creer que estamos siendo manejados por un puñado de personas que nos dirigen según sus propios antojos, sin pensar en nuestros abuelos a quienes roban su dinero en forma artera y desleal.  La suprema corte falla con el 82 por ciento móvil, ellos ignoran todo, se hacen los “pelotudos”, la “estiran” porque saben que los viejitos a la larga “morirán”. Esas personas capaces de hacer esto son nuestros políticos, que entregan computadoras con plata que deberían tener los jubilados para comprar sus medicamentos, bahh dinero que es de ellos y que en su adultez tendrían que disfrutar a su antojo. Esos mismos políticos que idiotizan a la gente y compran voluntades de los ignorantes con planes y fomentan la deserción escolar y la vagancia, porque nadie quiere trabajar y los pocos que lo desean no pueden hacerlo porque se abusan de ellos con los sueldos, contratos de tres meses, etc.

                               
Señores, la triste realidad, es que la República Argentina, es una GRAN FUNERARIA. Hasta tanto no tomemos conciencia que el saber y el trabajo, la familia y el respeto por uno mismo, por sus iguales, la igualdad de oportunidades y la igualdad ante la ley constituyen "la piedra fundamental" de una sociedad con miras a ser fuerte y sólida, no seremos más que lo que somos: un país a la deriva que cada tanto da un golpe de timón que parece encaminarnos por la ruta adecuada, pero que en realidad sólo se da para ocultar un poco de las verdades tristes de nuestras miserias.


José Luis Lescano




5 comentarios:

  1. Coincido con buena parte de lo que se dice en el post. No obstante, hay que dejar claro que si hay "malos" en esta película, son los políticos y no la política. El ideal abolicionista que defendemos, no se concibe sin una verdadera vocación militante que busque meterse de lleno en la discusión real, del día a día del poder de turno. En caso contrario, nuestro destino será la trinchera, el anonimato, o en el mejor de los casos la élite académica. No sé ustedes, pero yo no quiero estar identificado con ninguna de las tres alternativas citadas. Abrazo grande.

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  2. Anónimo8/8/12 4:07

    Muy buena sutileza!! La música es la que aparece en el final de El Padrino III. Será esta una manera de pronosticar la muerte de los políticos corruptos???

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  3. Silvia Jacobi8/8/12 19:23

    Cuando hace un tiempo les comenté que el nombre de " Funerarias Argentinas" cuyo uno de sus propietarios era Lafué y mi imaginación me llevó a separar La- fué y el pensar de un modo delirante que "La" había mueto y aún así seguía siendo propietaria de una funeraria. Mi propuesta era el desafío de otro tipo de texto.
    Cuando Rodolfo Walsh escribió Operación Masacre para dar cuenta de que el asesino era el Estado creo que asumió un desafió:¿Como dar cuenta de ésto?. Los medios y el gobierno y cada cual exponía su "verdad".
    Alguien me dijo hace poco que la ficción es real y aún pienso en ello. Creo que Walsh recurrió a este precepto como intrumento a la hora de escribir.
    Un comentario que no desvirtua lo que escribieron. Sino que pugna por encontrar otro modo de dar cuenta de lo "real" . Saludos . Silvia-

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  4. Anónimo14/8/12 2:43

    Cecilia en alcohol


    la noche cecilia vaga falsos pasos
    que piede y deja vapores de alcohol,
    En el antiguo norte de viejos Borrachos,
    cecilia es turista, su idioma y su olor.

    Cecilia aparece detrás de una nube
    cubierta de verde y perla al compas
    se siente extraña y desaparece
    me mira y se esconde detrás del disfraz.

    La envidia la luna por su oscuro brillo,
    admira la noche la sombra en su piel,
    también las estrellas por ella rezongan
    los mares y el viento la quieren tener.


    Cuando ella camina distiende su paso
    ficticia alegría que empaña el alcohol,
    bajo la odisea que muestra el retazo
    mareada cecilia, cecilia en alcohol.



    Santi Vanders

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  5. Anónimo19/8/12 2:21

    yo cai preso a los 19 años. sali con 28, dos hijos de 8 y 2 respectivamente, y uno en camino, sali a un mundo nuevo donde todos corren y se conectan con diferentes tecnologias.sali sin DNI, sin cuil, sin nada. tube que comprar hasta el cepillo de dientes.
    no me quiero hacer la victima, pero despues de casi una decada vuelvo a comvivir con mi mujer y NO NOS CONOCEMOS, esa es la clase de tortura que te deja la carcel y que no podemos descrivir.
    te arruinan socialmente para que delincas toda tu vida, vos, tus hijos, y todos los que vengan!
    LA CARCEL NO SIRVE, LA CARCEL COLABORA AL MAL DESARROLLO DELOS JOVENES CON UN NIVEL DE PROFUNDIDAD PSICOSOCIAL QUE DA MIEDO.
    MAXIMILIANO CARUSSO

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