31/3/12

No penarás

¿Qué es y qué no es el abolicionismo penal?

Síntesis y declaración de principios. A propósito de las dudas que la teoría y la praxis de la “no pena” genera en propios y extraños.

A modo de panfleto. Una visión LTF.


El abolicionismo penal es una corriente de pensamiento y/o un  movimiento social cuyo principal objetivo es la erradicación de la cárcel y el sistema penal en su conjunto.

Para el abolicionismo penal los “delitos” son conflictos entre partes. Ni más ni menos que eso. Conflictos que en algún tiempo y espacio el poder de turno etiquetó de esa manera, respondiendo a ciertos intereses y circunstancias claramente identificados con las ideologías dominantes que desde tiempos inmemoriales permanecen ocupando espacios de privilegio a costa de la opresión y sometimiento de la gran mayoría de la población del planeta.

El delito como tal no existe. Es una mera construcción socio-política. Su ontología es cuasi mítica. Su “categorización” y/o “etiqueta” debe necesariamente ser contextualizada.

Por sólo citar un ejemplo, no casualmente en pleno auge de la revolución industrial durante la segunda mitad del siglo XIX la vedette de los Códigos Penales de entonces fueron los “delitos contra la propiedad”.

Política, economía y sistema penal son nociones que siempre deben ser analizadas en conjunto. A no pasar por alto este detalle.




Un abolicionista penal cree que los conflictos deben ser regulados teniendo en cuenta ciertos principios fundamentales:

Debemos buscar soluciones y/o respuestas que favorezcan a ambas partes y que no contribuyan al agravamiento del incidente tal cual lo hace la cárcel y el sistema penal en todas sus formas.

Debemos acercar a los directamente involucrados, devolverles el conflicto que otrora les fuera expropiado por el Estado y darles el protagonismo que realmente merecen.

Incentivar la creatividad de los que vívidamente padecieron las consecuencias del conflicto en cuestión y desalentar cualquier ademán agresivo que pueda llegar a germinarse.

Para un abolicionista penal el sistema penal es venganza en su estado más puro. El ojo por ojo que, parafraseando a Gandhi, hará que -tarde o temprano- todos nos quedemos ciegos.

La violencia genera más violencia. Creer que con ella solucionaremos en algo las problemáticas que de por sí tienen todas las sociedades modernas representa, en el mejor de los casos, un acto de inocente ingenuidad; y, en el peor, un ejemplo más de cómo los poderosos y los sectores acomodados y poco solidarios con los que menos tienen suelen aceptar con beneplácito aquellas estructuras que contribuyen a la eterna indemnidad del statu quo.

Yendo aún un poco más lejos, pensamos con total convicción que la abolición de la cárcel, en su calidad de baluarte por excelencia del sistema penal vigente, traería aparejada la reducción del conflicto social, generando -como consecuencia de ello- una notable merma de lo que comúnmente los medios masivos de comunicación denominan “inseguridad”.

Si los políticos profesionales advirtieran esto quizás echarían mano en forma más frecuente a la teoría y la praxis de la “no pena”.

En esta dirección el abolicionismo penal, hoy mala palabra, podría devenir tranquilamente en política pública pasible de aceptación generalizada.

Para un abolicionista penal el sistema penal es un instrumento de engaño permanente. Selectivo y sectario. Sus “clientes” representan en altísimos porcentajes a las clases más pobres. A los excluidos de siempre.  

Difícilmente el sistema penal se meta con los poderosos, sino por el contrario Poder y Sistema Penal son aliados inseparables. 




Un abolicionista penal descree absolutamente de cada una de las "teorías de la pena". El castigo no reeduca, no previene conflictos ni reconcilia al infractor con la divinidad, no evita la venganza privada ni cohesiona a los actores sociales en un único e indiscutible paradigma social.  

El castigo es castigo. Corporal y visible. Esta es la única realidad. Todas las demás son ideas tendenciosas, absurdas e interesadas que pretenden tapar el sol con el pulgar. Mentiras proclives a darle al Estado prerrogativas morales que claramente no tiene; y a la autoridad eventual, el “brazo armado” necesario para mantener -a capa y espada- su tan preciada posición de mando.

El sistema penal es infligir dolor a seres humanos inescrupulosamente, digitarlos como fichas de ajedrez carentes de sensibilidad alguna. Es tiempo de vida arrebatado en pos de fines francamente irracionales.

Por el contrario, el abolicionismo penal no es un desarrollo meramente académico, snob y/o antojadizo.

Responde a múltiples influencias teóricas y antecedentes prácticos claramente identificables –como los movimientos abolicionistas de la esclavitud o de la pena de muerte, por sólo citar un par de ejemplos-.

El abolicionismo penal no significa pretender que mañana mismo el sistema penal desaparezca o derrumbar las cárceles utilizando la violencia como método.

Tampoco significa no hacer nada ante aquellos acontecimientos hoy catalogados políticamente como “delitos”.

A no confundirse. Que el abolicionismo penal no crea en soluciones punitivas recetadas normativamente por burócratas de traje y corbata, no significa que no promueva la regulación y/o solución de los conflictos referidos recurriendo a herramientas muchísimo más civilizadas, comprometidas, inteligentes y capaces de aportar soluciones únicas e irrepetibles, atendiendo estrictamente a las particularidades también únicas e irrepetibles del caso en concreto.

Se alienta la constitución de mediaciones comunitarias y el traspaso de la regulación de situaciones conflictivas, hoy contempladas en el derecho penal, a la órbita civil y/o administrativa, en el marco de un plan de descriminalización progresiva de conductas y con el respaldo de una "decisión política" clara en el sentido de prohibir la construcción de nuevos establecimientos penitenciarios.   

El abolicionismo penal no es una isla ideológica. Un abolicionista penal no cree que con abolir el sistema penal todo se soluciona de la noche a la mañana.

Junto con la abolición progresiva y razonada del sistema penal resulta imperioso activar acciones sociales, políticas y económicas que  tengan como objetivo solucionar problemáticas estructurales urgentes como la desigualdad, el hambre, la pobreza, el analfabetismo, la desnutrición infantil, la concentración hegemónica de los medios de comunicación, la multiplicación permanente de monopolios industriales y financieros -amparados por poderes políticos dóciles y justicias amigas-, la discriminación en todas sus variantes, y una interminable lista de etcéteras que no hacen más que evidenciar la enorme cantidad de falencias que quedan aún por resolver.

El abolicionismo penal no es un dogma autoritario ni un canto al positivismo epistemológico que busca hasta debajo de las piedras conocimientos objetivos y empíricamente verificables.

El abolicionismo penal se nutre de dudas e inquietudes permanentes y no de axiomas o mandamientos sacros. El abolicionismo penal es –por definición- un ejercicio creativo, artístico y libertario. Imaginación no punitiva y militancia.

Maximiliano Postay








15 comentarios:

  1. Silvia Jacobi31/3/12 12:01

    leo el texto y releo el precedente sobre al abolicionismo en Brasil y pienso en que me queda pendiente mi comentario entre una persona que actualmente está en la cárcel y otra que vive en una villa que he leído en el blog y tengo que buscar.
    Los individuos recurren al Estado, una entidad abstracta, como tercero para la resolución de sus conflictos y éste tiene ley y la carcel como baluartes de cierta potestad en lo que se refiere al ejercicio de la justicia. Claro que el Estado (que en el imaginario social es equivalente al Gobierno diferencia que nunca quedó muy clara en las clases de Educación Cívica )responde a los intereses políticos, económicos y mediaticos del momento. Los individuos no se reconocen como sujetos de derecho, delegan esa potestad como exclusiva del Estado capaz de separar a los buenos de los malos y consecuentemente la justicia es moralista pero no ética.
    Un sujeto de derecho debe saber de su derecho al pan, a la igualdad de posibilidades,a una educación librepensadora que es el fundamento de una verdadera educación. Un individuo debe tener el derecho de reconocerse como sujeto de derecho, no sujetado a la arbitrariedad de quienes confunden el ejercio del poder a su detentación.
    Pienso también en el abolicionismo como corriente de pensamiento y como podemos hacer para difundir estos nuevos principios y que se hagan lugar en un imaginario social que está alienado. A tal propósito, se me ocurre que podemos actuar partiendo desde lo cotidiano.
    llego a la parada del colectivo y me encuentro con esa "indigente" que no vende estampitas sino pedacitos de papel de diario que le compro cuando algún colectivero le deja subir al bondi. Está sucia y habla sola en portugues. Se suma a la espera una joven bien vestida que me pregunta si hace mucho que espero. Cinco minutos. Me dice: si la ven a "ésta" no nos para nadie. Le contesto: Lo real es que ella vive de poder subir a un colectivo. Cuando llega el bondi tengo la gentileza de dejarla subir antes.
    Silvia

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    1. Alberto Bovino alguna vez escribio en tu misma direccion: "Podemos decir, entonces, que abolir el sistema de justicia penal puede ser una paradoja, una utopía, un snobismo central o una moda local. También puede ser un sueño, un proyecto, una descripción nihilista que paralice, o un programa milenario. O una apuesta más de trabajo cotidiano. Que es lo que cree un buen abolicionista" (Manual del buen abolicionista).

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    2. Silvia Jacobi1/4/12 23:34

      Hola a todos. Adhiero más al concepto de heterotopía que al de utopía. Desconocía ese concepto y me encantó descubrirlo atraves del blog y lo adopto porque creo que es un concepto que perfila una práctica. Define a mi entender la posibilidad de concretar de un cambio de lugar justamente a partir de lo cotidiano. Pienso que lo cotidiano no se resume a la experiencia personal, a lo circunstancial. Romper con lo cotidiano, de que las cosas son así ý ´que ´se ´va ácer solo es posible a partir de encontrar y generar interlocutores. Poner en discusión, no sentirnos tan seguros de nuestras certezas y ni de las agenas.Que justamente la duda sea un puntapié movilizador. No quiero ser un Sócrates para quedarme con la última palabra.
      Hola a todos los integrantes del blog. Denme de beber que no tengo sed!!!!!(como dijo algún poeta).¿ Que ven atraves del cerrojo que se le ha puesto a la realidad?
      Silvia.

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  2. maxi, de las respuestas importantes, ya escribió Silvia. Lo mio es simplemente sumar complejidad a lo que ya es complejo: la libertad y los cuerpos de los sujetos. Hasta mi hijo me dice "mi cuerpo es mio", cuando le digo que tiene que cortarse las uñas...La regulación legal siempre fue, es y será acerca de los goces de cada uno. Desde en contrato social, en adelante se establece una regulación de los goces individuales. Podemos hablar mucho al respecto: prohibición de fumar, casinos si, casinos no...y algunas regulaciones son del siglo pasado: no se vende bebida alcohólica ni en un supermercado el día del acto eleccionario.. como si fuera que uno vaya a votar en pedo, sugestionado por otro para su voto... convengamos en que "ni en pedo" algunos votaríamos por ejemplo a macri... por decir algo vio? . Bueno tampoco en la Pcia de Bs, puedo comprar vino en el supermercado Disco, si se me ocurre ir antes de las 10 de la mañana o después de las 9 de la noche... me cuidan? No, controlan los goces.
    Pero dije que iba a complejizar: la pena de prisión adviene, como seguro sabes mejor que yo, cuando la revolución industrial mide el tiempo como valor/trabajo. Antes, las penas eran las galeras y antes, simplemente la eliminación del cuerpo... bueno, diganos que se administra cuándo eliminar al sujeto, no? si rapidamente o no. La carcel /fábrica de proletarios que Pavarini escribe con tanto tino, sigue vigente.
    En un texto tardío, Freud escribe un mamotreto maravilloso que se llama "El malestar en la cultura", donde entre muchisimas cosas dice que se dejen de joder con que las mociones sexuales derivarán en una especie de desenfreno, que acabarán con la Cultura. Lo que efectivamente amenaza la Cultura no es la sexualidad, sino la agresión. El impulso hostil, mortal hacia el otro. El asunto central es qué hacer con la pulsión hostil hacia el otro, cualidad intrínsica en el ser hablante. De hecho, cuando Einstein lo invita al consejo de las naciones, en el período entre guerras, Freud fundamenta su ausencia en un texto que se llama "acerca de la Guerra y la muerte" (1915), dando su escéptica mirada acerca del ser humano.
    Que hacer con la marejada hostil, mortal?
    En Romeo y Julieta, el poeta nos muestra la forma en que se resolvían las cuestiones privadas... hasta que el príncipe decidía. El estado- Lo mismo en "El mercader de venecia". Pero ahí hay un tips claro y muy importante. Cuando la abogada/o logra detener el acto cruel, es porque la LEY dice que no debe derramarse ni una sola gota de sangre!!!!!!!!!!! Ninguna reparación de un daño debe realizarse con derramamiento de sangre. La crueldad, demanda sangre. La ley, no debe ser cruel. Porque si lo es, no es ley. Bueno, un borrador tarsnochado e impreciso...

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    1. Ni trasnochado ni impreciso. Intenso y merecedor de aún mayor profundización. Te propongo que directamente escribas algo para el blog. Tomate tu tiempo y dale el estilo y la forma que quieras. Agregale música, imágenes, vuelo y compartilo con cada uno de nosotros. Será un placer leerte. Cuando lo tengas, mandamelo vía mail. Abrazo grande y gracias por participar.

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  3. Apasionado en tus convicciones, con ideales revolucionarios... una vez más lográs con tu texto generar en mí un replanteamiento, el cuál me permite abrirle paso a nuevos pensamientos, gracias Maxi! Y gracias también a Silvia y Patry (no podía no nombrarlas!) por esos comentarios tan profundos y comprometidos como el texto mismo! Saludos a todos los LTF!

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  4. El que se venga de un crimen (por ejemplo que le maten a la madre) acribillando a toda la familia del asesino (con el aesino incluido), tampoco debería ser objeto de prisión?
    Sin duda es alguien que, agotado su ánimo de venganza, seguramente no va a reincidir, y probablemente siga su vida como ciudadano ejemplar si no se lo somete a pérdida de su libertad.

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  5. ¿Sabés cuántos casos como esos hay hoy en la cárcel? Sin ánimo de exagerar te podría decir que nos sobran los dedos de la mano. El punto pasa por otro lado. Hay que cuestionar la lógica del encierro, empezar por los casos más repetidos dentro de la geografía penitenciaria (drogas y delitos contra la propiedad) y de a poco ir construyendo un nuevo paradigma.

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    1. Entonces la venganza personal es la respuesta.Muchas veces los familiares de los asesinados no estan satisfechos con una condena a prisión, así que la muerte del presunto asesino y su familia es el camino. Total no va a haber carcel para nadie.
      Y en cierto modo, los vengadores estan prestando un servicio público, porque de la carcel se puede salir a reincidir, del cementerio no.
      Si el asesinato social es un "problema social", la venganza también lo es.
      Y el país se ahorra millones y millones en justicia penal, cárceles, y hasta comisarías.
      Era así hace mucho tiempo.

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  6. No siempre. A veces es como decís vos, y a veces no. Además seguís hablándo de "presunto asesino", olvidando que precisamente de "asesinos" no está llena la cárcel. Te lo dije en el mensaje anterior: se trata de un proceso, una transición. No comparte tu mirada alarmista,y a su vez creo que lo que decís poco tiene que ver con la posición de LTF. ¿Alguna vez leíste en este espacio decir "de un día para el otro decretamos que nadie tiene que ir preso"? Creo que el debate es muy rico. Caer en reduccionismos y simplificaciones como la que proponés no conduce a nada. Nuestro mensaje es contundente: hasta el momento el encierro no solucionó ningún problema, en consecuencia no queda otra que empezar a pensar alternativas. ¿La alternativa es la pena de muerte o el exterminio a gran escala de pobres e indigentes? No. De acuerdo a nuestro criterio la alternativa pasar por ámbitos no represivos.

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  7. "EL ENCIERRO NO SOLUCIONA NINGUN PROBLEMA" Si por solución entendés erradicación del delito violento(el otro casi no me preocupa), no hay solución alguna. Existe la maldad, y por ende el delito violento estará entre nosotros para siempre.
    Pero el encierro, entendiendo como tal la separación física entre víctimas y victimarios, es el único paliativo que conocemos. Los leones que han probado sangre no pueden compartir la calle con los humanos.
    Hay una realidad en todo el mundo, y es que hay un grupo de individuos que se ganan la vida con un revolver en la mano y ven a sus congéneres solo como presas. Por suerte es una minoría ínfima. En Capital y GBA serán 10.000? 20.000?. Podemos dividir la población entre 99,9% de presas y 0,1% de predatores(siendo muy alarmista).
    El hecho es que si se redujera a la mitad el tiempo que pasan encerrados, habría más delitos violentos. Y si se duplicara, habría menos delitos violentos. No estoy hablando del efecto disuasivo, sino de la imposibilidad física de dañar a seres humanos que esten afuera, por parte de los que estan encerrados. Es matemático.
    Incluso una minoría de delitos violentos se cometen por mayores de 50. Por eso creo que los homicidas en ocasión de robo o secuestro deberían estar 30 años efectivos por lo menos, y los asesinos potenciales (robo calificado, sobre todo si hay algun maltrato) entre 10 y 20 años dependiendo si es la primera vez que los agarran o si son reincidentes.
    Antes de cada libertad anticipada el juez debería preguntarse, se justifica que el 99,9% de la población este en riesgo de que este individuo le haga daño? Siempre hay que fallar a favor de las mayorías, no en favor de las minorías.
    Y conste que estoy en contra de cualquier pena de muerte. La sociedad no puede cargar con esa responsabilidad.

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  8. Evidentemente tenemos miradas muy diferentes. De todas maneras se agradece el intercambio y tu interés en nuestro espacio. Te mando un abrazo grande!

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  9. Anónimo8/8/12 4:24

    ...la carcel es insegura, genera inseguraridad, no da seguridad, agrava el problema de la inseguridad, produce violencia, reproduce maldad, multiplica el problema que supuestamente debe erradicar de las calles y de las carceles, valga la paradoja.
    "los malos" no son unos y otros los buenos, la maldad y la bondad, varia en nosotros, segun circunstancias, situaciones y devenires con que nos enfrenta el vivir.

    Los que conocen las condiciones del encierro, jamás deverian pedir encierro para el violento. Deberian morir de miedo de encerrar a alguien. además, como si esto fuera poco y no suficiente, la educacion y el aprendizaje que se adquiere en las carceles no es virtuoso ni medio eficaz para bajar la inseguridad ni la inequidad. Aunque no te importe la persona que se encierra y solo te importen los que quedan afuera, deberias pre-ocuparte de que a la gente q se encierre se le den otras herramientas que la violencia, para la solucion de su problematica interna y externa.
    Donde se ha visto que juntar a un monton de tranguesores violentos con un montón de violentos trasgresores sea la solucion y via para erradicar la transgrecion y la violencia?
    Quien patrocina la idea que alguien se va a "Adaptar" a la vida en libertad desde el encierro?
    No acavaremos con los canibales comiendoslos.
    Por lo menos hay que mostrarselo así...
    trabajando para crear y que se den, la condiciones objetivas materiales como para que nadie entre a la carcel, como para que la carcel ya no sea necesaria. Es más la carcel YA no es necesaria, lo necesario es la igualdad.
    Lo que tambien nos encuentra con un millar de variantes, cada mil, casi, es como y cuando?
    "A cada quien por sus necesidades y a cada cual cual por sus cualidades"
    Nada más que eso.

    Sebastian Carrera
    Presos del Teatro
    www.salvatablas.org.ar

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  10. El secreto es que los que han usado violencia física con sus víctimas salgan viejitos de la carcel.(coincido con Sebastian en que nadie mejora en la carcel, entran hijos de puta, y salen recontrahijos de puta)
    Si 10.000 tipos pasan 10 años presos más de lo que pasan ahora, se salvan muchas vidas.

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  11. Maxi, te conocí en una de las proyecciones de la película Rejar, Suspiros y cárceles. Voy a darla en los colegios donde trabajo, me encantaría pasarla en la facultad... etc. Creo que tiene que ser material obligatorio en todo centro educativo, la compleja cárcel que nos sobrevivirá pero espero hacerla grieta hasta donde pueda. Enseño literatura y quiero comunicarme con vos para seguir aprendiendo y contarte cómo van los "permisos" en la escuela para hablar de abolicionismo ya que ofrece demasiada resistencia. Me quedo en tu blog y sigo leyendo. Yo estoy en www.monicamelo.org GRACIAS!!!!

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